Frases per a reaprendre




"Si vols canviar el món, canviat a tu mateix. Ghandi


“No hi ha amor suficient capaç d'omplir el buit d' una persona que no s'estima a si mateixa” I. Orce

"La vida es allò que pasa mentres estàs fent altres plans" John Lennon

"Com que no puc governan els aconteixements, em goberno a mi mateix" Michael de Montaigne

"Si busques resultats diferents, no facis sempre el mateix" A. Einstein



lunes, 4 de julio de 2011

La lucha de los pueblos contra la mercantilización del agua

Os dejo con este precioso corto que habla sobre la mercantilización del agua, una amiga me lo mostró y lo comparto con vosotros, como vereis sigue muy vigente
un beso



“Abuela Grillo” es la adaptación de un mito ayoreo (pueblo indígena del chaco boreal). La versión animada convierte esta historia en una fábula que trata un tema fundamental del mundo contemporáneo: la lucha de los pueblos en contra de la mercantilización del agua.

La cinta se realizó durante el año 2009 en The Animation Workshop que es la más importante escuela de animación de Dinamarca y una de las más prestigiosas de Europa. Para este fin, ocho animadores bolivianos fueron becados durante cinco meses para aprender el arte del dibujo animado tradicional al mismo tiempo que realizaban la película.

Los ocho artistas becados The Animation Workshop de Dinamarca y responsables de este corto son: Alejandro Salazar, Susana Villegas, Cecilia Delgado, Joaquín Cuevas, Miguel Mealla, Román Nina, Salvador Pomar y Mauricio Sejas. Todo esto bajo la dirección del notable animador francés Denis Chapon. La prestigiosa cantante boliviana y ahora embajadora de Bolivia en Francia, Luzmila Carpio, presta su voz y su canto al personaje de manera magistral.

Este cortometraje llega a ser un nuevo punto alto dentro del arte de la animación en Bolivia y es el primer fruto de un proyecto a gran escala que incluye la futura realización de diversas producciones animadas y la formación de más artistas bolivianos en distintos campos de la animación.

miércoles, 29 de junio de 2011

The little team

Hem de tornar a recordar quan teníem 6 anys, quan encara erem purs i no ens havíem menjat l'olla amb la competitivitat, el capitalisme, el mercantilisme...i tots els ismes que ens limiten, encorseten i amarguen la vida . Quan encara no ens havíen ametrallat amb frases com Si no ets el triumfador no ets ningú... Una època on ets feliç perque disfrutes jugant, passant-ho bé,sense dependre d'uns resultats...
Ostres quanta falta ens fa, mira aquest video...i aprendre dels seus somriures...i sobretot aprendre d'una manera d'ESTAR a la vida
M'ha encantat,



"NO HEM MARCAT CAP GOL, PERÒ CASI CONSEGUIM MARCAR-LOS"

"SI NO MARQUEM ENS ÉS IGUAL, PERQUE ENS HO PASSEM BÉ....

I SI NO... L'ALTRE ANY JA MARCAREM GOLS"



lunes, 6 de junio de 2011

Spañistain

Un video que explica resumida però molt didàcticament, com hem arribat a aquesta crisis ;)

miércoles, 18 de mayo de 2011

La llave perdida o más de lo mismo

El dissabte a la nit, vaig llegir un trosset d'un llibre d'en Watzlawich...El vaig trobar tan bo!!!! es que aniria bé a tanta gent! algo tan senzill... que he decidit compartir-ho.
Qui no ha repetit la solució intentada, N mil vegades, pensant que si s'hi escarrassa una mica més, al final ho aconseguirà?

Disfruteu-lo.

La llave perdida

Un hombre volvía de madrugada a casa después de trabajar. En una calle cercana se encontró con otro hombre, con evidentes signos de borrachera, que estaba buscando algo al lado de la única farola encendida de la calle. Parecía nervioso, por lo que nuestro hombre se dirigió a él y le dijo si le podía ayudar en algo.
- He perdido las llaves de mi casa, y no las encuentro - farfulló -, ¿podría usted ayudarme?, es que estoy un poco bebido.

Y los dos se pusieron a buscar. Nuestro hombre que al no estar borracho conservaba todas sus facultades sensoriales y cognitivas, se dio cuenta que las llaves no estaban allí, por lo que le preguntó al borracho si estaba seguro de haber perdido las llaves en ese punto de la calle o en cualquier otro lugar.
- Ah, no, no las he perdido aquí, las perdí allí - señalando un punto bastante distante del que se encontraban.
- Perdone, pero si está seguro de haberlas perdido allí, ¿por qué motivo la busca aquí?
- Es que aquí es donde hay luz.


¿Le parece a usted absurda la historieta? Si es así, busque usted también fuera de
lugar. La ventaja de una tal búsqueda está en que no conduce a nada, si no es a más
de lo mismo, es decir, nada.
En estas pocas y simples palabras, más de lo mismo, se esconde una de las recetas
de catástrofes más eficaces que jamás se hayan formado sobre nuestro planeta en el
curso de millones de años y que han llevado especies enteras de seres vivientes a la
extinción. Se trata de un ejercicio con el pasado que ya conocieron nuestros antepasados
en el reino animal antes del sexto día de la creación.
A diferencia del mecanismo anterior que atribuye la causa y la culpa a la fuerza
mayor de unos sucesos pasados, este ejercicio cuarto se basa en el aferrarse tercamente
a unas adaptaciones o soluciones que alguna vez fueron suficientes, eficaces o quizás
las únicas posibles. El problema de toda adaptación a unas circunstancias
determinadas no es otro que éstas cambian. Entonces es cuando empieza el ejercicio.
Está claro que ningún ser viviente puede comportarse con desorden -es decir, hoy así
y mañana de un modo totalmente distinto- en su medio ambiente. La necesidad vital
de adaptarse conduce inevitablemente a la formación de unos modelos de conducta
que tienen como objetivo conseguir una supervivencia lo más eficaz y libre de dolor
posible. Pero, en cambio, por unos motivos todavía enigmáticos a los mismos
investigadores de la conducta, animales y hombres tienden a conservar estas
adaptaciones óptimas en unas circunstancias dadas, como si fueran las únicas posibles
para siempre. Ello acarrea una obcecación doble: primero, que con el paso del tiempo
la adaptación referida deja de ser la mejor posible, y segundo, que junto a ella siempre
hubo toda una serie de soluciones distintas, o al menos ahora las hay. Esta doble
obcecación tiene dos consecuencias: primera, convierte la solución intentada en
progresivamente más difícil; y segunda, lleva el peso creciente del mal a la única
consecuencia lógica aparentemente posible, esto es, a la convicción de no haber
hecho todavía bastante para la solución del mal. Es decir, se aplica más cantidad de
la misma «solución» y se cosecha precisamente más cantidad de la misma miseria.
La importancia de este mecanismo para nuestro propósito es evidente. Sin
necesidad de recursos especializados, el principiante puede aplicarlo; en realidad está
tan difundido que ya desde los días de Freud va ofreciendo buenos ingresos a
generaciones de especialistas; de todos modos queremos observar, de paso, que
ellos no lo llaman «receta del más de lo mismo», sino neurosis. Pero lo importante no
es el nombre, sino el efecto. Éste está garantizado, mientras el aspirante a la vida
desdichada se atienda a dos normas sencillas: primera, no hay más que una sola,
posible, permitida, razonable y lógica solución del problema, y si estos esfuerzos no
consiguen el éxito, ello sólo indica que uno no se ha esforzado bastante. Segunda
norma, el supuesto mismo de que sólo hay una solución no puede ponerse nunca en
duda; sólo está permitido ir tanteando en la aplicación de este supuesto
fundamental.