"Nuestro presidente se define por los límites de su poder"
De nuevo, la realidad americana desafía nuestras cómodas etiquetas reduccionistas. Kazin es un consagrado historiador, especialista en la izquierda de su país, pero sensato al reconocer que “la derecha es tan responsable de lo que hoy es EE.UU. como la izquierda”. Y que ahora quiere evitar la caricatura fácil del Tea Party como una banda de iluminados que pretenden dinamitar Washington Biblia en mano. En realidad, el movimiento libertario goza de un amplio y organizado apoyo social, que hunde sus raíces en la fundación misma de Estados Unidos; un país erigido sobre la desconfianza ante los gobiernos abusivos de los que habían huido, antes de serlo, millones de norteamericanos.
La visión de la política estadounidense que tienen aquí adolece de varios errores de enfoque...
Corríjanos.
Lo que nos hace una democracia no es que votemos al presidente, sino que evitemos que convierta nuestros votos en una autorización para mandar sin límite.
Democracia es elegir cada cuatro años, pero fiscalizar al elegido cada día.
La presidencia norteamericana, por tanto, no se define por su poder, sino por los límites de su poder. Nuestro presidente, de hecho, tiene menos poder ejecutivo que la mayoría de los primeros ministros europeos.
Lo estamos viendo estos días.
Y no sólo con la deuda. Fíjese en la reforma sanitaria: todavía estamos pendientes de que el Tribunal Supremo la dé por válida y es posible que al final la frene el voto de un solo juez. Ese voto valdría más que la voluntad presidencial y puede dejar en nada el trabajo de cientos de expertos, tras años y años de complejísimos debates políticos.
Pues bien poco puede la presidencia.
Porque todo nuestro edificio constitucional está erigido para evitar que nadie –empezando por el presidente– acumule poder. Nuestro presidente encarna, de modo casi metafísico, a la nación, pero a cambio de darle ese carisma, condicionamos su poder ejecutivo.
Reina tanto que gobierna menos.
Recuerde que, al redactar la Constitución, los padres fundadores acababan de arrancar su independencia a una monarquía autoritaria y que millones de estadounidenses lo son porque huyeron de las tiranías del planeta. Por eso apoyaron el check and balance, el sistemático mecanismo de contrapesos para equilibrar todo poder de decisión.
El peligro es caer en la inoperancia.
Esa resistencia al poder político sigue siendo una actitud muy popular. Es el gran principio del Tea Party, formado por ciudadanos que aspiran al retorno a una arcadia feliz –que en realidad nunca existió– en la que cada ciudadano tenía todo el control sobre su propia existencia.
Como en una película del Oeste.
No los subestime. Sus apoyos son muy reales. El Tea Party surge sobre sólidas bases comunitarias: parroquias, asociaciones de vecinos, escuelas, organizaciones locales de tiendas y pequeños empresarios: la calle mayor ya era suya, y encontró en Obama al enemigo natural que los unió para que el gobierno “dejara de meterse” en sus vidas.
¿La calle no es de izquierdas?
Al contrario. En EE.UU. la mayoría de la gente considera a la izquierda elitista. Cree que somos intelectuales chiflados encerrados en nuestras universidades, donde elucubramos fuera de la realidad.
¿No hay otros progres?
Hollywood está considerado otro refugio de izquierdistas. Y aunque sean famosos, no son populares ni se confía en ellos. A la élite intelectual y creativa, la calle le puede conceder audiencia, pero no poder político.
¿Qué es ser normal en EE.UU.?
ormar parte del grupo enorme que se ve a sí mismo como la mayoría. Gente común que quiere llevar una vida tranquila y pacífica sin extravagancias ni experimentos. Para el Tea Party, toda esa buena gente que ve su vida y energía abducida por Washington y los políticos, que siempre quieren más gobierno, más Estado y más impuestos.
¿Y los sindicatos? ¿Y los derechos civiles?
Los sindicatos fueron fuerza decisiva en los años 30; igual que los activistas por los derechos civiles en los 60. Pero hoy apenas el siete por ciento de los trabajadores están sindicados, y la mayoría en el sector público.
¿Y feministas, gais, minorías étnicas?
Carecen del empuje y la trascendencia social de los activistas de Luther King. Y parte de sus reivindicaciones, además, han sido adoptadas y adaptadas por la derecha.
¿Republicanos gayfriendly?
Y gais en el Tea Party e iglesias gais. La mayoría de los jóvenes republicanos asumen lo que llaman “cuestiones sociales” para concentrar toda su artillería en la economía y el gobierno: quieren más sociedad civil –la suya– y menos Estado.
Veo que se conforma usted con Obama.
No ha conseguido, como Reagan, impregnar de su visión y energía a toda la sociedad, pero, viendo a la derecha, me conformo.
¿El “We can” ya está agotado?
Fue una oportunidad histórica para la habitualmente fraccionada izquierda. Y, por una vez..., ¡la aprovechamos! Yo había militado en Students for a Democratic Society: éramos tan ingenuos que pedíamos a la gente que no votara. Al final, conseguimos que saliera elegido... ¡Richard Nixon! Es una lección para los indignados españoles. La paradoja fue que la elección de Obama supuso también el despertar del Tea Party.
¿Dios les ayuda?
o sólo a ellos. Esa es otra visión europea reduccionista. La mezcla de política y religión en EE.UU. produce resultados diversos. También tenemos muchos grupos católicos de izquierda o la Alianza Intersindical Interreligiosa, muy progresista. Así que no reduzca el Tea Party a una bandada de paletos con la Biblia en la mano.
Sarah Pallin es fácil de caricaturizar.
Ojo: tiene mucho carisma. Y se ha apropiado de banderas de los derechos civiles que la hacen muy popular. Es una mamá oso que combina su antiestatalismo con un feminismo agresivo con el que se identifican millones de norteamericanas y norteamericanos: mujeres fuertes, dispuestas a luchar.
Ecología plastificada
El plástico, un invento reciente, se usaba con fines militares. Acabada la II Guerra Mundial, el gobierno de EE.UU. reorientó sus fábricas de plástico, que invadieron los mercados de productos. Once millones de libras de plástico acaban en el océano cada año. La fundación Coalición contra la Contaminación por Plástico tiene 80.000 asociados que han declarado la guerra al plástico, cuyas consecuencias para la salud son devastadoras. Pero por mucho que vayamos al súper con bolsa de tela acabaremos llenándola de productos plastificados. "Hablamos con grandes firmas que presumen de sostenibles pero envasan con plástico. Los ciudadanos debemos impulsar el cambio: rechacemos el plástico".Llevo 25 años trabajando con plástico. Pero hace ocho años algunas de mis obras comenzaron a descomponerse.
Vaya, lo siento.
A mí me pareció genial. Pensé: ¡es efímero, como nosotros! Pero me puse a investigar y descubrí la verdad.
¿Qué verdad?
El plástico nos sobrevivirá a todos. También descubrí la gran isla de basura de plástico que navega por el Pacífico, dos veces el estado de Texas. Es como un iceberg cuya profundidad llega hasta el fondo del mar.
...
"¡Dios mío! –pensé– Vamos a tener que ir a limpiar esa cosa", y elaboré una propuesta para salir con un buque de carga y dos barcos de pesca, una grúa, una trituradora y una máquina de moldeo en frío para hacer ladrillos con el plástico.
Buena idea.
Misión imposible, esos icebergs se descomponen en minifragmentos, como una gigantesca sopa de plástico mezclada con plancton. Para recogerlo se necesita una red muy fina que acabaría con la vida de miles de peces. Hay 11 islas de plástico en los cinco grandes océanos del mundo. Mire esta foto.
Un pequeño albatros reventado.
Los albatros adultos van a buscar comida, cogen una buena porción de esa sopa de plástico llena de colorines y se la dan a sus crías, que mueren reventadasamiles. Fíjese lo que hay en su estómago.
Un encendedor, tapones de plástico...
Es muy triste. Lo mismo ocurre con los peces pequeños y grandes: sus estómagos están llenos de trocitos de plástico. Pero el problema todavía es más complicado.
Cuénteme.
Para fabricar una botella de plástico transparente se utiliza bisfenol A y ftalato, químicos que se comportan como estrógenos sintéticos que provocan obesidad, cáncer de próstata, ovariosy mamá, y diabetes. Cuando un feto está expuesto a estos químicos desarrolla problemas cerebrales.
Me está asustando.
En los océanos abundan los nurdles o lágrimas de mar, pequeñas bolitas, materia prima de la manufactura de plásticos que los peces comen pensando que son huevos. El plástico tiene la capacidad de atraer, como un imán, a otros agentes químicos que están en el mar, ríos o lagos. Los nurdles atraen más de un millón de distintos tóxicos.
Parece grave.
Lo es. Los agentes químicos también llegan a nosotros por la cadena alimentaria. Y directamente, porque la comida y la bebida están envueltas en plástico. Para fabricar las bandejas de poliestireno (las de corcho blanco) se utilizan sustancias cancerígenas comoel benceno,yotras sustancias que provocan contaminación hormonal.
¿Esas sustancia pasan a los alimentos?
Sí, muchos aditivos de los plásticos funcionan en el organismo como hormonas, desencadenando alteraciones en el desarrollo sexual, infertilidad, insuficiencias hormonales y cáncer. Se han descrito hasta diez grupos de sustancias que se comportan como estrógenos (hormonas femeninas) y que son de uso habitual en procesos industriales
y agrícolas.
¡...!
En EE.UU. hay un grupo diabólico: Consejo Químico Estadounidense (ACC) al que pertenecen todas las corporaciones de petróleo y plástico, su poder es inmenso.
Eso de por sí ya es diabólico.
La mayoría del plástico se diseña para que se use poco tiempo. Después su única función es polucionar los mares, la tierra y el aire. Fíjese en este dromedario, esta vaca, este burro y este oryx, todos han muerto por contaminación de plástico. Cuando el cuerpo se descompone quedan los huesos y el plástico, intacto, que tenían en las tripas.
Qué triste.
Incluso los productos de las tiendas biológicas están envueltos en plástico. Los recipientes de mi nevera eran de plástico, y no dejo de preguntarme cuántos de esos químicos estarán en mi cuerpo y en el de mis hijos. ¡Toda la vida comprando agua embotellada en plástico!... Lo siento, pero mierda.
La entiendo.
Las grandes marcas de agua y refrescos invierten millones para decirnos que sus bebidas plastificadas son saludables, ¡y yo me lo creí! Me siento estafada. Y también me pregunto: ¿dónde está mi gobierno?, ¿qué hace la gente que debería protegerme?
Dicen que el PVC no es nocivo.
Los estudios los hace la ACC. ¿Qué van a decir? Francia, AlemaniayCanadá han prohibido este año el bisfenol A en productos para bebés. En California la ACC lo impidió. También se intentó prohibir el uso de bandejas de poliestireno y ahí están.
Están por todas partes.
Cuántas veces ha bebido un café caliente, un té o sopa en poliestireno, que al calentarse acelera la liberación de sustancias químicas del plástico al alimento, entre otras una toxina que ataca el sistema nervioso.
No me agobie.
El reciclaje del plástico no es una solución. Cada vez que reciclan una botella de plástico y la limpian añaden más químicos. Por eso intento mentalizar a la gente. En Estados Unidos cada persona utiliza al año entre 500 y 700 bolsas de un solo uso. ¿Y cuántas botellas de plástico consume una persona al año?... Piense en ello.


